La compra de chatarra en Santa Marta se enmarca en la economía circular, transformando los residuos metálicos de las empresas en una materia prima de alto valor para las industrias de fundición nacionales e internacionales. Dada la naturaleza portuaria de la ciudad, el sector tiene un fuerte componente de logística para la comercialización a gran escala.


1. ¿Qué es y Cómo Funciona el Negocio en Santa Marta? ♻️

El negocio de la chatarra es la cadena de valor que recupera metales ferrosos (hierro, acero) y no ferrosos (cobre, aluminio, bronce) desechados por sectores como la industria, la construcción, y el desmantelamiento de maquinaria u obsoletos.

Funcionamiento:

  1. Generación: Una empresa genera chatarra (desechos de producción, maquinaria obsoleta, restos de tuberías o estructuras).
  2. Acopio Local (Chiveras): Pequeños y medianos centros de acopio (chiveras) como los que se concentran en barrios como Pescaíto (Recicladora La Mona) o en el Parque Industrial (como Chatarrería Urbina) compran el material.
  3. Clasificación: El gestor de chatarra clasifica el material por tipo y pureza. Esta es la etapa más crítica, ya que el precio puede variar radicalmente.
  4. Comercialización Mayorista: El material es compactado y vendido en grandes volúmenes a comercializadoras nacionales (como Metal Group S.A.S.) o a siderúrgicas que lo utilizan para producir nuevo acero o metales, aprovechando la logística portuaria para la exportación.

2. Cómo una Empresa Hace Dinero Vendiendo su Chatarra 💰

Para una empresa, la chatarra no es un residuo, sino un activo de desvalorización que puede y debe convertirse en ingreso adicional. La clave para maximizar las ganancias es la profesionalización de la venta:

  • Clasificación en Origen (La Regla de Oro): Una empresa debe separar su chatarra por tipo de metal antes de venderla. El cobre (cables, tuberías), el aluminio y el bronce se pagan hasta 30 a 50 veces más por kilo que el hierro y el acero. Vender la chatarra mezclada reduce drásticamente su valor.
  • Venta por Volumen: Es más rentable almacenar la chatarra hasta alcanzar un volumen significativo (varias toneladas) y negociar directamente con grandes comercializadoras. Estas empresas ofrecen mejores precios por tonelada y, a menudo, incluyen el servicio de recolección y transporte a domicilio, ahorrándole costos operativos a la empresa vendedora.
  • Negociación del Precio: Los precios se basan en la cotización internacional de los metales. Conocer la cotización actual permite a la empresa negociar un precio justo y no depender solo de la oferta del gestor local.

3. Aspectos Legales para una Venta Transparente 📜

Para asegurar que la venta de chatarra no solo genere ingresos, sino que también sea completamente legal y evite problemas fiscales o de origen ilícito, la empresa debe seguir estos pasos:

  1. Vender a Gestores Formales: La empresa debe vender únicamente a comercializadoras o centros de acopio legalmente constituidos ante la Cámara de Comercio y la DIAN (como Chivera El Conejo S.A.S. o cooperativas como ASOREMAGCOL). Esto garantiza que el material entra en la cadena de reciclaje formal y no está asociado con el hurto de metales (ej. cableado eléctrico).
  2. Exigir Facturación Electrónica: La empresa vendedora debe recibir una factura electrónica de compra emitida por el gestor de chatarra, con el detalle del material y la identificación de la empresa. Nunca acepte pagos o documentos a nombre de terceros o empleados.
  3. Cumplimiento Fiscal (IVA): En Colombia, la venta de chatarra ferrosa (nomenclaturas 72.04, 74.04 y 76.02) a una siderúrgica está sujeta a la retención total del IVA (100%) por parte del comprador (Art. 437-4 del Estatuto Tributario). La empresa debe asegurarse de que esta norma se aplique correctamente en la facturación para cumplir con sus obligaciones ante la DIAN.